La audiencia de este miércoles en el juicio por la muerte de Érika Antonella Álvarez estuvo marcada por las diferencias entre la defensa de Sosa y la parte querellante respecto de las conclusiones de la autopsia y las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento.

Durante la jornada declararon tres profesionales vinculados con los estudios forenses realizados sobre el cuerpo de la víctima: un médico que intervino en la autopsia, una especialista que efectuó las radiografías y otro profesional que amplió aspectos del informe médico. Sus exposiciones se convirtieron en uno de los principales puntos de discusión entre las partes.

La defensa cuestionó las conclusiones de los médicos

El abogado defensor manifestó su disconformidad con las declaraciones y sostuvo que durante la audiencia se incorporaron términos y elementos que, según afirmó, no estaban contemplados de la misma manera en los informes anteriores.

Entre sus objeciones, cuestionó las condiciones en las que se realizó la autopsia y consideró que el estado de descomposición del cuerpo debió ser evaluado con mayor precisión. Según explicó, esa circunstancia habría condicionado la decisión de realizar determinados estudios, entre ellos los toxicológicos.

El defensor también puso en duda la pertinencia de parte de la bibliografía utilizada por los especialistas para fundamentar sus conclusiones y anticipó que los médicos convocados por la defensa tendrán la oportunidad de aportar su propia evaluación durante el debate.

La querella sostuvo que las lesiones descartan un accidente

Por su parte, el abogado querellante Carlos Garmendia calificó la audiencia como importante y aseguró que las declaraciones de los profesionales permitieron precisar las lesiones que presentaba Érika.

Según explicó, los médicos describieron golpes en el rostro, con hematomas superpuestos en el sector derecho, además de una dislocación de la mandíbula y fracturas en las dos primeras vértebras cervicales.

Para Garmendia, la magnitud de las lesiones resulta incompatible con una caída accidental y respalda la hipótesis de que la muerte fue consecuencia de una agresión física.

El representante de la querella rechazó, además, que las declaraciones de los especialistas hayan sido confusas. Sostuvo que los profesionales fueron claros al explicar sus observaciones y que la discusión sobre el estado de descomposición del cuerpo no invalida, por sí misma, las conclusiones expuestas.

Los horarios y la causa de muerte, bajo análisis

Garmendia también hizo referencia a otros elementos que, según indicó, serán incorporados durante el juicio. Entre ellos, mencionó que Érika habría llegado a la vivienda de Sosa a las 3.50 de la madrugada y que, de acuerdo con la interpretación de la querella, el intervalo estimado para el momento de la muerte sería compatible con lo ocurrido después de su llegada.

El abogado sostuvo que esa secuencia temporal refuerza la hipótesis acusatoria. Sin embargo, se trata de la interpretación de una de las partes y su valoración deberá realizarse junto con el resto de las pruebas presentadas en el debate.

Preocupación de la defensa por el estado de salud de Sosa

Durante la jornada, el defensor también expresó preocupación por el estado de salud de su representado, quien no habría declarado debido a que se sentía mal. Según señaló, fue revisado por profesionales médicos y, aunque los parámetros evaluados se encontraban dentro de valores normales, le preocupaban unas protuberancias que habría presentado en distintas partes del cuerpo.

El abogado cuestionó las condiciones de aislamiento en las que permanece Sosa y consideró que la situación podría afectar su bienestar y su posibilidad de participar adecuadamente en el proceso. Aclaró que su planteo no estaba dirigido a solicitar la prisión domiciliaria, sino a cuestionar el aislamiento.

La defensa manifestó que espera que su representado pueda recuperarse y declarar en condiciones, mientras anticipó que los peritos de su parte aportarán nuevos elementos para discutir las conclusiones de los médicos que intervinieron en la autopsia.

El juicio continuará con la incorporación de nuevas pruebas y testimonios, en un proceso en el que las conclusiones forenses y la reconstrucción de las últimas horas de Antonella Álvarez siguen siendo aspectos centrales de la discusión judicial.