La tarifa eléctrica de Tucumán se encuentra un 3% por debajo del promedio nacional, según un relevamiento del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET. El informe compara los valores que pagan los usuarios en las distintas jurisdicciones del país a partir de un consumo promedio de 265 kilovatios hora mensuales.
Alejandro Einstoss, coordinador del organismo, explicó que la provincia se ubica en un nivel intermedio respecto del resto del país. Mientras que Neuquén aparece entre las jurisdicciones con las tarifas más elevadas, La Rioja y Formosa registran algunos de los valores más bajos. El especialista aclaró que el consumo eléctrico varía según la región y que en el norte argentino suele incrementarse durante los meses de verano.
Cuánto paga una familia con y sin subsidios
De acuerdo con los datos expuestos por Einstoss, una familia que no recibe subsidios paga más de $95.000 mensuales por la electricidad, tomando como referencia el consumo promedio utilizado en el relevamiento. En cambio, para un hogar que cuenta con asistencia estatal, el monto se ubica entre los $60.000 y los $62.000 por mes.
El coordinador del Observatorio precisó que, actualmente, los usuarios residenciales subsidiados cubren aproximadamente el 25% del costo de la energía que consumen, mientras que el 75% restante es aportado por el Estado nacional. En el caso del gas por redes, el esquema mencionado contempla que los hogares subsidiados afronten el 50% del costo del suministro y el Estado cubra la otra mitad. Estos porcentajes corresponden al componente energético y no incluyen los costos de distribución ni los impuestos.
Cómo se compone la factura de luz
Einstoss explicó que las diferencias tarifarias entre provincias responden, en gran medida, a que la regulación del servicio eléctrico es de competencia provincial. Cada jurisdicción establece su marco regulatorio, determina los niveles tarifarios y define cómo se trasladan los costos a los usuarios, además de contar con distintos esquemas impositivos.
Según detalló, la factura eléctrica se compone de tres grandes rubros: el costo de la energía, que representa algo más del 30%; la distribución, que ronda el 40%; y los impuestos y las tasas, que explican el 30% restante. Sin embargo, la carga tributaria puede superar el 40% en algunas provincias cuando se incorporan determinados gravámenes y tasas municipales.
Qué puede pasar con las tarifas
Respecto de las perspectivas para los próximos meses, el especialista sostuvo que las tarifas deberían actualizarse, como mínimo, en función de la inflación para mantener su valor real y cubrir los costos de prestación del servicio. Advirtió que los congelamientos prolongados pueden generar desequilibrios que posteriormente requieren correcciones.
No obstante, señaló que el desafío estará en la última parte de 2026 y durante 2027, debido al extenso calendario electoral en las provincias. Según planteó, la necesidad de evitar aumentos impopulares durante las campañas podría dificultar la continuidad de las actualizaciones tarifarias. De esta manera, la evolución de las facturas dependerá tanto de los costos del servicio como de las decisiones regulatorias y económicas que adopten los gobiernos nacional y provinciales.

