Los teléfonos celulares importados dejarán de pagar aranceles aduaneros desde este jueves 15 de enero, según lo dispuesto por el Gobierno, que con esta medida busca incrementar la competencia en el sector y generar una reducción de precios para el consumidor que rondaría el 10% con el correr de los meses.
La eliminación total de la alícuota se apoya en el decreto 333/25, publicado en mayo de 2025, cuando el Poder Ejecutivo redujo el arancel de estos dispositivos del 16% al 8%. A partir de este jueves, el gravamen se eliminará por completo.
Junto con la eliminación de aranceles para celulares, el decreto también eliminó por completo los impuestos internos para celulares, aires acondicionados y televisores fabricados en Tierra del Fuego, que pasaron del 9% al 0%.
Además, redujo los impuestos internos a televisores y consolas de videojuegos importadas, que bajaron del 19% al 9,5%, con el objetivo de equiparar condiciones entre productos nacionales y del exterior para dinamizar el mercado tecnológico.
En los fundamentos oficiales de la medida, el Ejecutivo señaló que “mejorará las condiciones de oferta de los bienes alcanzados, reducirá los precios de mercado y facilitará, consecuentemente, el acceso de los consumidores a dichos productos, promoviendo la inclusión digital y el desarrollo tecnológico”.
Por su parte, desde la seccional de Río Grande de la Unión Obrera Metalúrgica expresaron una fuerte preocupación por la quita de aranceles.
“Estamos absolutamente preocupados y entendemos que desde Nación hay una política que va en contra de lo que es la producción nacional. Bajar a cero los aranceles complica aún más la situación”, sostuvo el secretario adjunto del gremio, Marcos Linares.
El dirigente recordó que durante 2025 lanzaron un paro por tiempo indeterminado que paralizó la producción electrónica en las plantas de Río Grande.
Desde el sindicato advirtieron entonces que la medida “afecta gravemente a la industria, los puestos de trabajo y el derecho soberano a continuar habitando esta provincia”.
La influencia en Tierra del Fuego
Linares subrayó que el régimen industrial fueguino representa el 78% de la economía provincial y que la industria electrónica generó alrededor de 8.500 puestos de trabajo en la isla.
Este esquema productivo se creó en 1972 y, según lo establece la ley vigente, exime del pago de todo impuesto nacional a las actividades, hechos u operaciones que se realicen en Tierra del Fuego, lo que históricamente incentivó la radicación industrial en la región.
Por su parte, el economista Juan Carlos Hallak, integrante del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA (IIEP-UBA), advirtió en un hilo publicado en X que la eliminación del arancel “licúa uno de los dos grandes beneficios” del esquema vigente. Es decir, los productos fabricados en la isla ahora deberán competir en igualdad de condiciones frente a un celular importado más barato.
Sin embargo, Hallak destacó que las empresas fueguinas aún conservan ventajas impositivas relevantes. Ya que continúan exentas del pago del 21% de IVA y del impuesto interno del 9,5%, cargas que sí aplican sobre los equipos importados. Esto podría ofrecerles un margen suficiente para mantenerse competitivas, siempre que logren eficientar costos y acelerar los procesos logísticos. El especialista también calculó que el impacto fiscal de la medida rondará los USD 250 millones anuales.
Noticias relacionadas

