Finalmente, llegó el día. Después de décadas de fina diplomacia y lobby, este sábado se firmó el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. La ceremonia, como se había anticipado, fue en Asunción, Paraguay, a partir de las 12 hora local. El presidente argentino Javier Milei participó del histórico evento antes de continuar con su agenda internacional hacia Suiza, para el Foro Económico Mundial de Davos. El gran ausente fue su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los grandes impulsores del acuerdo. Desde el país vecino, negaron que sea para evitar un encuentro con su par argentino, entre quienes hay fuertes diferencias ideológicas.
Tras 26 años de negociaciones, se firmó un histórico acuerdo de libre comercio que dará lugar a una de las mayores zonas integradas del mundo, con 720 millones de personas.
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y los cancilleres de los países del Mercosur, Pablo Quirno (Argentina), Mauro Vieira (Brasil), Rubén Ramírez (Paraguay) y Mario Lubetkin (Uruguay), sellaron el tratado con sus firmas en un acto en la sede del Banco Central de Paraguay ante cientos de invitados y entre fuertes aplausos.

El pacto permitirá a los dos bloques, que juntos suman 31 países y representan cerca de un cuarto de la economía mundial, reducir o eliminar gradualmente los aranceles para alrededor del 90 % de sus importaciones y exportaciones.
A la ceremonia asistieron, en calidad de testigos de honor, tres de los cuatro presidentes de los países que conforman el Mercado Común del Sur (Mercosur): Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay, que ostenta la presidencia semestral del grupo) y Yamandú Orsi (Uruguay)
La delegación europea estuvo encabezada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen quien este viernes se reunió con Lula en Río de Janeiro para discutir los próximos pasos del acuerdo comercial, entre otros temas de la agenda internacional.
Según fuentes oficiales paraguayas, además de Milei, también estuvieron los presidentes de Uruguay, Yamandú Orsi; de Panamá, José Raúl Mulino; y de Bolivia, Rodrigo Paz. Panamá ingresó recientemente al Mercosur como Estado asociado y Bolivia está en el proceso final de su adhesión como miembro pleno del grupo suramericano.
Von der Leyen dijo durante su discurso que el tratado manda un mensaje “fuerte” frente a los aranceles y el “aislamiento” creciente en el mundo.
Por su parte, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, destacó que “el camino del diálogo, la cooperación y la fraternidad es el único camino”.
“Usamos con ligereza muchas veces los calificativos, pero hoy no es el caso, estamos ante un día verdaderamente histórico y largamente esperado por nuestros pueblos, al unir dos de los mercados más importantes del mundo: Europa y Suramérica”, añadió.
Sin Lula
Lula fue el único ausente entre los presidentes de los países fundadores del Mercosur. Fuentes oficiales brasileñas afirmaron a EFE que, en principio, al acto solo estaban convocados los ministros de Exteriores del Mercosur, quienes firmarán el tratado en representación del foro suramericano.
Sin embargo, al tratarse de un evento histórico, Paraguay decidió posteriormente invitar a los mandatarios de los países miembros.
Las citadas fuentes niegan que la ausencia del jefe de Estado brasileño se deba a sus diferencias ideológicas con alguno de sus pares –Milei– y la atribuyen a problemas de agenda.
Más allá de la ausencia de Lula, Brasil, mayor potencia económica de América Latina y quien lideró las negociaciones con la UE, defiende con entusiasmo el acuerdo, que crea la mayor zona de libre comercio del mundo por población, con 720 millones de personas y un peso económico de 22 billones de dólares (19 billones de euros).
Acuerdo
Las negociaciones empezaron formalmente en el año 2000, se alcanzó un acuerdo general de carácter político en 2019, pero solo se cerró el texto el 6 de diciembre de 2024.
Su firma se produce en medio de las protestas de los granjeros europeos, que se han manifestado de manera ferviente contra un acuerdo que consideran que promueve la competencia desleal con sus pares suramericanos.
El competitivo sector agropecuario de los países del Mercosur será uno de los grandes beneficiados del pacto, al igual que la industria europea, para la que se abrirán las puertas de un mercado suramericano históricamente cerrado para productos como equipos eléctricos, máquinas y automóviles.
No obstante, el acuerdo incluye salvaguardias bilaterales en las que se concede el derecho a intervenir, si se produce un gran desequilibrio de precios o volumen.
Pese a la firma, su entrada en vigor no será automática, ya que aún tiene que superar trámites a ambos lados del Atlántico, si bien algunos países, como Brasil, esperan empezar a implementarlo a partir del segundo semestre.
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