El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó por unanimidad la ordenanza que formaliza la creación del Centro Integral Municipal de Tartamudez (CIMT), impulsada por la intendenta Rossana Chahla. La medida busca garantizar la continuidad de este servicio gratuito, que funciona desde mayo de 2025 y ya atendió a 440 pacientes.
La iniciativa surgió a partir del pedido de familiares que reclamaban un marco legal para evitar que la atención dependiera de futuras gestiones municipales. Con la aprobación, el Centro contará con una normativa específica que respalda su funcionamiento y establece las condiciones para sostener y ampliar sus prestaciones.
Respaldo para la continuidad de una política pública
La secretaria de Gobierno municipal, Camila Giuliano, destacó el consenso alcanzado entre los concejales y afirmó que la ordenanza permitirá que el servicio continúe más allá de los cambios de autoridades. También valoró la participación de los pacientes y sus familias, quienes expresaron su tranquilidad ante la posibilidad de mantener los tratamientos.
La funcionaria resaltó la articulación entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante para consolidar una política pública que responde a una necesidad concreta de la comunidad.
Atención gratuita y abordaje interdisciplinario
La ordenanza establece que el CIMT funcionará dentro de la estructura municipal, bajo la responsabilidad de una dirección y con atención integral, interdisciplinaria y gratuita para personas con tartamudez y otras alteraciones de la fluidez del habla.
El servicio contempla detección temprana, evaluación, diagnóstico, tratamiento y seguimiento, además de orientación para las familias, talleres, capacitaciones y campañas de concientización. El objetivo es favorecer la inclusión social, educativa y laboral de los pacientes.
La subsecretaria de Desarrollo Humano, Alejandra Trejo, destacó la importancia de brindar atención accesible y promover una mayor comprensión social de la tartamudez. En ese sentido, llamó a respetar los tiempos de expresión de las personas y evitar actitudes que puedan dificultar su participación en actividades cotidianas.
Un reconocimiento a 18 años de trabajo
La directora del CIMT, Lina Almazán, celebró la aprobación de la ordenanza y destacó los 18 años de trabajo dedicados a la atención de personas con tartamudez. También agradeció el acompañamiento de las autoridades, los profesionales y las familias.
Almazán señaló que el Centro recibe pacientes de otras provincias, como Salta, Mendoza y Entre Ríos, y expresó su deseo de que la experiencia tucumana impulse la creación de espacios similares en otras jurisdicciones. Además, remarcó que la atención debe mantenerse como una responsabilidad institucional, independientemente de los cambios políticos.
La tranquilidad de las familias después de la votación
Cynthia Serrizuela, madre de uno de los pacientes, destacó el alivio que significó la aprobación para las familias, que temían perder el servicio ante un eventual cambio de gobierno.
La mujer subrayó la importancia de contar con tratamientos especializados gratuitos frente a los elevados costos de las terapias particulares. También agradeció el acompañamiento de los concejales y sostuvo que la ordenanza permitirá que sus hijos continúen recibiendo atención.
Una política de salud con antecedentes desde 2016
En los fundamentos del proyecto, Chahla señaló que la iniciativa forma parte de una política de atención gratuita de la tartamudez que comenzó a desarrollarse en Tucumán en 2016. El documento destaca que las dificultades en la fluidez del habla pueden afectar la educación, las relaciones personales y la inserción laboral, además de exponer a quienes las presentan a situaciones de discriminación y aislamiento.
La normativa también promueve la articulación con escuelas, centros de salud, universidades, organismos públicos y organizaciones sociales para fortalecer la prevención, el tratamiento y la inclusión.
Las garantías establecidas en la ordenanza
Uno de los artículos centrales dispone que el Departamento Ejecutivo Municipal deberá garantizar la continuidad y procurar el fortalecimiento del CIMT mediante medidas administrativas, presupuestarias, edilicias y de recursos humanos, de acuerdo con las disponibilidades presupuestarias y las competencias municipales.
Además, establece que los gastos necesarios para el funcionamiento del Centro se incorporarán al Presupuesto General de Gastos y Cálculo de Recursos vigente, con el objetivo de dar respaldo institucional y financiero a la prestación del servicio.
Noticias relacionadas

