El caso de la violenta golpiza en Tafí del Valle sumó un capítulo inesperado. Patricio Ledezma, el joven que sufrió un ataque en grupo a principios de año, fue denunciado públicamente en las últimas horas por un supuesto caso de abuso sexual, lo que cambia el foco de la narrativa sobre cómo se originaron los incidentes.

El ataque original y la causa judicial

El conflicto salió a la luz el pasado jueves 29 de enero, cuando la madre de Ledezma denunció que un grupo de aproximadamente 20 personas había atacado salvajemente a su hijo a la salida del boliche “La Cañada”.

Por este hecho, la Justicia procesó inicialmente a Santiago Bagne y César Máximo Carreras. La fiscala Mónica García de Targa los acusó del delito de lesiones graves en grado de tentativa, agravadas por premeditación y por el número de participantes. En su momento, el juez Javier Núñez Campero les dictó 30 días de prisión preventiva y fueron trasladados al penal de Benjamín Paz. Aunque actualmente recuperaron la libertad, ambos continúan procesados.

Con el avance de la investigación, el fiscal Gerardo Salas logró identificar a otros dos posibles agresores de Ledezma: Máximo Iturbe y Mariano Costas Rojano.

Dos versiones sobre el origen del conflicto

La investigación determinó que la violencia comenzó por un altercado en el interior del local bailable. Sin embargo, los motivos difieren drásticamente:

  • La versión de la víctima: Ledezma declaró que el problema surgió simplemente porque un amigo suyo estaba bailando con la hermana de uno de los acusados.
  • La versión de la defensa: Los abogados de los acusados sostienen que el incidente se desató porque Ledezma se había propasado físicamente con la joven.

La nueva denuncia: el testimonio clave

La abogada Paula Morales Soria, defensora de Máximo Iturbe, presentó ayer a la joven involucrada (cuyo nombre se mantiene bajo estricta reserva) para que brinde su testimonio.

“Entre otras cosas, contó que Ledezma le tocó dos veces sus partes íntimas. Por esa razón, además de confirmar esa versión, pedimos que se lo investigue por abuso sexual”, explicó la letrada en una entrevista.

Morales Soria detalló que su testigo relató una versión de los hechos muy distinta a la conocida: afirmó que fue el propio Ledezma —quien, según la joven, se encontraba bajo los efectos de las drogas— el responsable de generar los disturbios tanto dentro como fuera del boliche, desmintiendo categóricamente que haya existido un ataque “en patota”.

Fuerte respuesta de la querella

Ante estas nuevas acusaciones, la defensa de Patricio Ledezma no tardó en contestar. José María Molina, representante legal del joven agredido, desestimó por completo la versión de la testigo y apuntó contra la estrategia de la contraparte.

“Resulta llamativo que recién hoy, 25 de febrero, aparezcan detalles precisos que convenientemente intentan justificar algo injustificable: una agresión brutal contra Patricio Ledezma”, sostuvo el abogado.

Molina fue contundente respecto a los pasos a seguir: “Si la testigo y su defensa piensan que están ante la posible comisión de un delito de parte de mi asistido, deberían realizar la denuncia y acreditar su testimonio. En caso de no prosperar aquella acusación, iniciaremos las acciones legales que correspondan”.

“Patricio no es solo víctima de una golpiza que pudo ser fatal; ahora pretenden victimizarlo doblemente con relatos inconsistentes” concluyó el letrado, dejando en claro que la batalla judicial en Tafí del Valle está lejos de terminar.

Fuente La Gaceta